LA BELLEZA DE LA CIENCIA

 

 

 

Héctor Rago

«Las matemáticas poseen cierta belleza suprema, una belleza fría y austera como la de una escultura». Así escribió el matemático y filósofo Bertrand Russell. ¿Belleza de la matemática? ¿No es la belleza un atributo del arte? Tradicionalmente arte y ciencia se han visto como polos opuestos: el arte, subjetivo e inventivo. La ciencia, objetiva y exploratoria.
¿Qué tiene que ver la ciencia con la belleza?

collage

Mucho, y no nos referimos a los objetos que estudia la ciencia, como los hermosos cristales, los impresionantes fractales que se generan a través de algoritmos en las pantallas de las computadoras, ni a las complejas estructuras químicas…
Hablamos de belleza en las propias teorías científicas. En una gran medida, los matemáticos a la hora de resolver problemas y elaborar teorías, están guiados instintivamente por sutiles principios estéticos. Las teorías de la física heredan de la matemática un cierto sentido de belleza no demasiado alejado de la noción artística de belleza. Naturalmente que apreciar esta belleza requiere de un entrenamiento y un aprendizaje. Igual que para apreciar una sinfonía.

Todo físico percibe a la teoría electromagnética como una hermosa teoría. La relatividad Einsteniana fue aceptada por los físicos aún antes de ser verificada experimentalmente, gracias a su belleza y elegancia.
Es precisamente la noción de elegancia, simetría, armonía intrínseca, simplicidad, interconexión entre sus partes, lo que le da a la teoría el matiz estético.
El matemático inglés G. H.Hardy lo expuso claramente cuando afirmó:

«…los patrones matemáticos como el de los pintores o el de los poetas deben ser hermosos. Las ideas, como los colores y las palabras deben ajustarse unos a otros de manera armoniosa. La belleza es la primera prueba. No hay lugar permanente para las matemáticas feas»

El gran astrónomo Johannes Kepler se lamentaría al descubrir que los planetas describen elipses en lugar de círculos, que son más simétricos. Exclamó con amargura:
«He poblado la astronomía con el estiércol de las elipses». En realidad no podía percibir que son las leyes básicas y no las soluciones, las que son estéticamente placenteras.
El premio Nobel de física, el inglés Paul Dirac invocó un principio de belleza en trance de describir la naturaleza, y tuvo éxito al proponer una elegante ecuación que le permitió predecir la existencia de antimateria.
collage

¿Cuál es el origen de esta belleza de las teorías científicas? No lo sabemos, pero acaso lo que presentimos como belleza en las teorías actuales sea apenas la anticipación de la belleza de la ansiada y elusiva teoría final.

 

Un pensamiento en “LA BELLEZA DE LA CIENCIA

  1. Daren Rodriguez Responder

    Muy interesante profesor Hector.
    Las matemática también tiene su toque de misterio y nos hacen dudar de muchas cosas, como sucede con el extraño hexágono de Saturno. Espero algún día se descifre su origen y formación.
    Este tipo de estructuras o formaciones geométricas tienden a no formarse de manera natural, por lo general la naturaleza y la geología prefieren lo curvo, lo redondeado y odian los ángulos rectos y geometrías perfectas a gran escala (a pequeña escala se forman hexágonos en copos de nieve etc). Sin embargo, ¿que hace que se mantenga la forma durante por lo menos 30 años? no conocemos bien que procesos pueden mantenerla ni que es lo que realmente influye acompañando esas tormentas eternas en Saturno. Por ahora nos queda admirar lo extraño de su belleza hexagonal.
    Aquí algunas imágenes:
    http://actualidad.rt.com/ciencias/view/124840-estudio-misterioso-hexagono-saturno-rotacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.